El pequeño gran atleta
Eduardo Da Silva Ruy
En el año de 1976 nació en Río de Janeiro, Brasil, un niño con gran futuro como atleta; su nombre es Ronaldo Nazário, el “Ronaldinho”. Él y su familia vivían en un barrio pobre y en una casa muy sencilla, o sea, les faltaba mucha cosa para vivir con dignidad. Ese chico, aún pequeño, empezó a jugar fútbol de sala en la escuela. Jugaba con maestría y precisión en hacer goles, parecía un niño grande.
A los siete u ocho años, sus padres llevaron al pequeño para jugar en un equipo de jugadores con poca expresión del fútbol brasileño, el São Cristóvão. Ronaldo jugó por un tiempo en ese club e intentó cambiar para otros, a saber: Flamengo, Fluminense y Vasco; pero sin suceso. Pasado pocos años, un entrenador lo miró e hizo una propuesta a sus padres: cambiar de ciudad y jugar en Minas Gerais.
El club al que Ronaldinho fue a jugar se llama Cruzeiro, de la primera división de Brasil. El muchacho pronto se convertió en el mejor jugador del elenco por eso, en 1994, fue llamado a la selección brasileña de fútbol. Él tenía 17 años. Ese mismo año, Ronaldo fue campeón del mundo con su grupo, al lado de Romário, Dunga, Tafarell, entre otros, recibiendo invitaciones para clubes de Europa.
En el viejo continente, su primer equipo fue PSV, de Holanda. Dos años después, llegó al Barcelona Fútbol Club y se quedó por cinco años. En ese periodo, jugó de manera “fenomenal”, pero sufrió una grave lesión. Sin embargo, cuando se recuperó, fue a la Copa del Mundo de Japón y Corea, consagrándose, de nuevo, campeón por el equipo de Brasil. Al regresar de esa competencia, jugó en los siguientes equipos internacionales: Real Madrid y Milán, regresando al Brasil en 2012.
Finalmente, en su país, representó un club del departamento de São Paulo por más de dos años, hasta que se retiró del fútbol. A lo largo de su carrera, Ronaldinho, el niño pobre de Río de Janeiro, hizo 350 goles en 517 partidos. Actualmente, él ha creado algunos centros de entrenamiento para jóvenes pobres, es embajador de Unicef y es comentador deportivo de TV Globo, principal emisora de Brasil.
En el año de 1976 nació en Río de Janeiro, Brasil, un niño con gran futuro como atleta; su nombre es Ronaldo Nazário, el “Ronaldinho”. Él y su familia vivían en un barrio pobre y en una casa muy sencilla, o sea, les faltaba mucha cosa para vivir con dignidad. Ese chico, aún pequeño, empezó a jugar fútbol de sala en la escuela. Jugaba con maestría y precisión en hacer goles, parecía un niño grande.
A los siete u ocho años, sus padres llevaron al pequeño para jugar en un equipo de jugadores con poca expresión del fútbol brasileño, el São Cristóvão. Ronaldo jugó por un tiempo en ese club e intentó cambiar para otros, a saber: Flamengo, Fluminense y Vasco; pero sin suceso. Pasado pocos años, un entrenador lo miró e hizo una propuesta a sus padres: cambiar de ciudad y jugar en Minas Gerais.
El club al que Ronaldinho fue a jugar se llama Cruzeiro, de la primera división de Brasil. El muchacho pronto se convertió en el mejor jugador del elenco por eso, en 1994, fue llamado a la selección brasileña de fútbol. Él tenía 17 años. Ese mismo año, Ronaldo fue campeón del mundo con su grupo, al lado de Romário, Dunga, Tafarell, entre otros, recibiendo invitaciones para clubes de Europa.
En el viejo continente, su primer equipo fue PSV, de Holanda. Dos años después, llegó al Barcelona Fútbol Club y se quedó por cinco años. En ese periodo, jugó de manera “fenomenal”, pero sufrió una grave lesión. Sin embargo, cuando se recuperó, fue a la Copa del Mundo de Japón y Corea, consagrándose, de nuevo, campeón por el equipo de Brasil. Al regresar de esa competencia, jugó en los siguientes equipos internacionales: Real Madrid y Milán, regresando al Brasil en 2012.
Finalmente, en su país, representó un club del departamento de São Paulo por más de dos años, hasta que se retiró del fútbol. A lo largo de su carrera, Ronaldinho, el niño pobre de Río de Janeiro, hizo 350 goles en 517 partidos. Actualmente, él ha creado algunos centros de entrenamiento para jóvenes pobres, es embajador de Unicef y es comentador deportivo de TV Globo, principal emisora de Brasil.


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